Dos de las actrices más laureadas y gigantescas del cine galo ofrecen un duelo actoral vibrante digno de sus figuras en el nuevo filme de Martin Provost (Violette, Séraphine), un melodrama sobre la muerte, la familia y las decisiones y consecuencias vitales que sobresalen del dibujo de las dos mujeres protagonistas; dentro de una forma cuidada y más interesante de lo que su aroma a película popular deja entrever. 

Una madura madre soltera llamada Claire (Catherine Frot), totalmente dedicada a su oficio de comadrona en el hospital frente a la preocupación del inminente cierre de la sección de maternidad y de ejemplar modo de vida, recibe en esta situación el repentino encuentro con Béatrice (Catherine Deneuve); antigua amante de su fallecido padre tras el divorcio con su solitaria y ausente madre biológica. La fría sensación del encuentro y de que Claire tiene muchos sentimientos escondidos y frustrados frente a esta mujer se irán laminando en la estrecha relación que aflorará entre ambas, ayudando una a ver la vida de una forma más vital y despreocupada y la otra aupándola a cuidarse de su cáncer cerebral.

Una premisa y material que podría haberse ido con facilidad al sentimentalismo y manipulación emocional (muy digna de telefilme de tarde) se ve totalmente evitada por abordar los temas desde un punto de vista más observacional y desde el dibujo de las dos protagonistas, su personalidad y vidas personales – una lidiando con un ilusionante nuevo romance y su difícil y dura situación laboral; y la otra con la enfermedad terminal y sin dejar su endeudada vida de placeres atrás y sin más miramientos -; sabiendo construir como excelente pilares a sus dos protagonistas, plenamente adueñadas de su personaje y ofreciendo ambas la mejor interpretación de los últimos años en sus ya tan dilatadas y magníficas carreras.

Acompañadas por otros nombres notables como el buen papel de Olivier Gourmet, el filme se alza en la portentosa entrega interpretativa de ambas y sabe dibujar con cercanía reflexiones sobre la muerte y el peso familiar y las frustraciones emocionales que nos pesan sin dejar de lado su clara vertiente más previsible de buddy movie femenina optimista por momentos, sabiendo evitar los mensajes facilones sino más bien abordándolos con cercanía a la humana realidad.

☆☆☆☆ (7/10)

 

 

 

 

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